¿Qué piden los artistas en su backstage?

Colores, texturas e incluso, un cocodrilo ¡Así son las curiosas exigencias de algunas estrellas!

Imagina a 15.000 fans esperando a que su ídolo salga al escenario. Mientras, los de la promotora buscando por todos los rincones de la ciudad unas velas del bosque negro del archipiélago y cinco rosas blancas con tallos cortados a 6 centímetros porque, si no, el artista no sale a actuar. Y es que, ¿por qué conformarse con un sándwich de jamón y queso si pueden conseguir una experiencia gourmet de máximo lujo tan solo pidiéndolo?

Estas son algunas de solicitudes más excéntricas de algunos artistas internacionales.

Madonna sigue siendo la Reina del Pop y quizá por ello, es también de las más exigentes. Y es que antes de deslumbrar en los escenarios, la cantante necesita que sus camerinos cumplan inflexiblemente una serie de requisitos. Deben tener capacidad para 200 personas, entre ellas 30 guardaespaldas, un profesor de yoga y un chef que cocine para ella los mejores platos vegetarianos. Y la manía más rara la traslada a los cuartos de baño de los hoteles, ya que Madonna tiene que comprobar cómo su personal retira el lavabo y lo destruye cada vez que lo utiliza. ¿El motivo? La artista no quiere que nadie se haga millonario subastando este lugar donde ha hecho sus necesidades.

Beyoncé, la más diva del pop, necesita toda clase de lujos para lucir así de radiante siempre. Por esto quiere, no uno ni dos, sino tres camerinos distintos en los que prepararse para sus conciertos: uno dónde arreglar su salvaje melena, el segundo para maquillarse y el último espacio lo usa para relajarse con vino blanco en mano antes de salir al escenario. Y por si fuese poco, todo el que trabaje con la cantante sabe que en su baño no puede faltar papel higiénico de seda roja.

A veces, las estrellas no se sienten tan estrellas si no gastan su fortuna en placeres accesibles solo para unos pocos. Mariah Carey necesita un espacio que mantenga siempre una temperatura de 24º y que esté regulada por un purificador de aire. Además, su camerino debe estar decorado con rosas blancas, que son sus favoritas, velas con olor a vainilla y un carísimo champán de cristal del que bebe directamente con una pajita para no estropearse el maquillaje.

Vale, todos somos un poco maniáticos con ciertas cosas. ¿Quién no se ha llevado alguna vez sus propias sábanas en la maleta por si acaso las del hotel no son tan suaves como las de casa? Jennifer López sabe muy bien de esto, de hecho, viaja con ellas a todas partes. Y es que la cantante es incapaz de dormir con unas sábanas de tela que estén hechas con menos de 250 hilos. En cuanto al backstage, la cantante odia los colores chillones y por eso pide que cada detalle de la decoración sea de color blanco.

Pocas cosas pueden sorprendernos ya de Lady Gaga, que subió al escenario con carne cruda colgando por todas partes. La cantante de éxitos como ‘Bad Romance’ se está moderando últimamente en sus conciertos, pero no en cuanto a exigencias en su camerino. Lady Gaga es un poco maniática con los números, de hecho, a sus giras le acompañan exactamente 144 personas repartidas en 28 autobuses. En sus camerinos, también debe haber siempre el mismo número de mesas, sillas, vasos y platos.

Justin Bieber – ¡Prohibido hablarle directamente en la zona de camerinos! Esto es lo que exige el cantante y, desde luego, todos lo cumplen. Tampoco puede faltar en su cáterin Ritz Bits (sándwiches de tamaño mini), pavo orgánico, palomitas de maíz con sabor a queso cheddar y agua a tres temperaturas diferentes.

Para decorar su backstage, Eminem no se anda con tonterías, tiene muy claro lo que quiere. Por ejemplo, el rapero exigió tener un estanque con carpas Koi, de 400 euros cada una, en su camerino durante un festival en Irlanda.

El cantante de la banda británica Rolling Stones, Mick Jagger, pide tener en su camerino para cada uno de sus conciertos un espacio exclusivo para el entrenamiento físico. Esta podría ser una petición común si no fuera porque esta área debe medir exactamente 10 metros de largo y tres de ancho.

Steven Tyler, el vocalista de Aerosmith, adoptó a un cocodrilo y se lo lleva a todos sus conciertos. Por lo tanto, no cantará en ningún sitio en el que le prohíban tener a su mascota en el backstage.

¿Supersticiones? ¿Excentricidades? ¿Egocentrismo? ¿O simplemente, el querer estar a gusto, cómodos, listos y la altura, para salir a darlo todo y ofrecerle al público lo que espera de ellos?

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